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La brecha salarial según género

Las diferencias de remuneración según el género son el resultado de múltiples factores relacionados con la discriminación directa e indirecta, que se plasman en la estructura y dinámica del mercado de trabajo, en el cual instituciones laborales que no incorporen un adecuado enfoque de género pueden constituirse en fuentes de desigualdad.

En relación con el salario promedio, se evidencia que, en el año 2017, las mujeres percibían, en promedio, un salario mensual un 25% inferior al que cobraban los varones, en el conjunto de los aglomerados urbanos del país.  El empleo femenino se concentra en unas pocas ramas de actividad, la más significativa de las cuales es el trabajo en casas particulares, que explica el 23% del empleo femenino asalariado. Gran parte de los empleos en los que son demandadas las mujeres en estas ramas de actividad, se asocian con las tareas domésticas y de cuidado (adultos y menores) y, en este sentido, el ingreso al mercado de trabajo constituiría una extensión de las actividades no remuneradas que realizan en el ámbito privado del hogar. 

Las mujeres perciben menores remuneraciones que los varones en casi todas las ramas de actividad, fenómeno que se extiende durante todo el período analizado.  Hemos dado cuenta de cómo en la Ley de Contrato de Trabajo y en los convenios colectivos de trabajo se pueden encontrar factores explicativos de la existencia de una brecha salarial en las retribuciones. Estas incluyen, además del salario base, otros pluses o complementos percibidos de manera regular u ocasional que posibilitan su explicación. Un diseño adecuado de la estructura en los convenios colectivos, en el que se modifiquen los conceptos salariales que enmascaran la desigualdad económica entre personas de distinto sexo, contribuiría a que las mujeres no sufran ese efecto perjudicial, para lo cual hay experiencias de otros países que pueden ayudar a pensarlo. 

En este sentido, es de destacar que en Noruega, por ejemplo, se ha experimentado una reducción progresiva de la brecha salarial desde 2008, atribuible, en parte, al papel desempeñado por los convenios colectivos. Esta mejora se ha debido sobre todo al incremento de los salarios percibidos por las mujeres en los sectores predominantemente femeninos. En Finlandia, el Programa Nacional para la Igualdad Salarial ha llevado a una reducción de las desigualdades salariales de un 1%, que se logró como resultado de los convenios colectivos en materia de igualdad salarial.


BRECHA SALARIAL SEGÚN GÉNERO. UNA MIRADA DESDE LAS INSTITUCIONES LABORALES

Nora Goren - David Trajtemberg