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La Libertad no puede ser sancionada

Aerolíneas Argentinas, tras incumplir el acuerdo que firmó con los sindicatos que representan a sus trabajadores, pretende sancionarlos por ejercer su Libertad Sindical a través de suspensiones masivas y descuentos de haberes. La sanción impuesta por las autoridades a 376 trabajadoras y trabajadores es ilegal, inconstitucional y contradice todo lo establecido por los organismos internacionales en materia de libertad sindical y del derecho a huelga. 

Ya sea la realización de asambleas, como plantearon los sindicatos, o medidas de acción directa, lo cierto es que la participación en unas u otras formas parte del ejercicio de una libertad fundamental de trabajadores y trabajadoras y que, por tanto, no puede ser sancionado.

La Ley de Asociaciones Sindicales garantiza el ejercicio de tales libertades en su art. 4° y toda pretensión de condicionarlas o prohibirlas resulta una conducta antisindical y una práctica desleal, condenadas por las mismas leyes, conductas contrarias a la normativa y pasibles de sanción por parte del Ministerio de Producción y Trabajo, de conformidad con la ley 25.212.

Las declaraciones del Ministro Sica, apuntando a que la empresa estatal tiene “derecho” a comportarse de esta manera, genera gran preocupación y hasta una irresponsabilidad teniendo presente las funciones a su cargo que ahora concentran también las de la cartera laboral.

En primer lugar, confirma que la actitud de la empresa estatal de sancionar a sus trabajadores no es un error de alguna gerencia, sino que la lucha contra la actividad sindical es para el Gobierno una política de Estado, que lleva a cabo a través de todos sus órganos y posibilidades.

Pero además, el Ministro será el responsable de resolver la denuncia que eventualmente hagan los sindicatos o trabajadores contra la empresa, y a través de sus declaraciones ya anticipa su criterio y se desentiende, intencionalmente o no, de parte de sus responsabilidades.

Los sindicatos aeronáuticos reclaman por sus intereses y deliberan con sus bases en virtud de la cláusula de revisión salarial acordada por el deterioro que produce la inflación en sus salarios, y nadie puede esperar nada distinto. La situación los enfrenta también con la intención gubernamental de privatizar los vuelos y desgastar tanto a sus empleados y empleadas como a pasajeros y pasajeras.

Lo cierto es que el país necesita y necesitará de una línea de bandera para integrar su geografía y expandir su economía. La empresa necesita y necesitará de trabajadores y trabajadoras respetadas en su dignidad.